Abandonados casi 30 mil ejidos en el país

 

  • 142 aniversario del nacimiento de Emiliano Zapata
  • Despojo de tierras, playas y minas, a campesinos
  • El campo vive una de las peores crisis de su historia

México.- Rafael García del Horno, secretario de Finanzas de la Fundación Mejoremos al Campo, manifestó que el ejido, presente en más de 105 millones de hectáreas es una “sombra” y que los ejidatarios viven en una especie de pesadilla, porque durante más de 20 años no se les da crédito ni asistencia técnica organizada ni le llega la tecnología ni les ofrecen programas de infraestructura.

La Fundación lamentó hoy, en el 142 aniversario del nacimiento de Emiliano Zapata, el abandono en que se encuentran casi 30 mil ejidos en todo el país, que representan el 50 por ciento del territorio nacional.

García del Horno, recordó a Emiliano Zapata, el líder moral del sector agrario, destacó que su lucha e ideales siguen vigentes, debido a que el campo mexicano sufre una de las peores crisis de su historia.

El dirigente campesino describió a un sector rural sumido en la pobreza, con pocas oportunidades para los jóvenes; un campo sin posibilidades de crecimiento y desarrollo por la falta de créditos y la descapitalización e invadido por compañías trasnacionales.

Consideró que México es un país que surgió de una reforma agraria que tiene ahora la responsabilidad de organizar a los ejidos minifundistas, que son los únicos que pueden garantizar la seguridad y soberanía alimentaria del país.

Recordó que desde 1992 en que se autorizó al ejidatario a vender su parcela solamente el 4 por ciento de las tierras ejidales se ha privatizado, y de ellas, sólo aquellas que tienen una posibilidad urbana o turística.

Los robos a ejidatarios se han multiplicado desde Baja California hasta Quintana Roo, pues durante los últimos años se han reproducido los despojos de tierras, sobre todo las que se encuentran en litorales y las que tienen que ver con minas para extraer recursos naturales.

García del Horno acusó a empresas foráneas de apoderarse cada vez más de porciones del territorio mexicano y sostuvo que el robo de las playas mexicanas se ha acentuado, de lo cual es prueba el estado de Baja California donde los auténticos dueños de las zonas costeras, pescadores y ejidatarios, tienen prohibido hasta de caminar sobre su propia tierra, debido a que mediante argucias jurídicas la propiedad ha pasado a manos extranjeras, cuando la Constitución establece claramente que eso no puede ser a lo largo de los 100 kilómetros fronterizos y los 50 kilómetros cercanos al mar.

El fenómeno se da también en Yucatán, Quintana Roo, Campeche, Colima, Nayarit, Guerrero, Chiapas y otros estados donde existen empresas extranjeras que se roban hasta la arena de México, expresó.

Comentó que, en Cancún, en Baja California Sur, en el Mar de Cortés, Bahía de Kino, la zona Punta Diamante de Acapulco, Nuevo Vallarta, Playa del Carmen, Playa Marlín, playa El Caimancito, Chacala, Barra de Navidad, La Riviera Maya y otras muchas más localidades se han dado similares despojos de playas a campesinos.

Rafael García se pronunció por apoyar a los ejidos y comunidades y por frenar a empresas, principalmente canadienses y españolas, que se han dedicado en los últimos años a despojar de sus minas de oro y plata a los ejidatarios, a través de supuestos contratos avalados por la administración federal panista que ningún beneficio dejan a los campesinos del país.